Por Javier Chaves
Las malas lenguas comenzaron a difundir el chisme de un supuesto interés de Néstor Lorenzo para llevar a Falcao al Mundial de Norteamérica 2026.
Lo preocupante es que como dicen las abuelas “cuando el río suena, piedras lleva”. La idea de Falcao en el Mundial es tan absurda como pretender reencauchar al Pibe Valderrama o a Willington Ortiz.
Nadie niega el pasado glorioso de Falcao en la Tricolor pero está claro que su tiempo ya pasó. No solo el Tigre tiene 42 años (aunque insiste en decir que tiene 40 contra todas las pruebas documentales), sino que las lesiones se volvieron un pan de cada día para él.
A Millonarios lo llevaron para vender camisetas y abonos pero su aporte futbolístico es casi nulo. Muchos hablan de su influencia como líder y ejemplo para los demás jugadores y tal vez sea cierto. En tal caso no habría necesidad de llevarlo como jugador sino como un miembro del cuerpo técnico.
Falcao le puede aportar mucho a la Selección pero en otro rol como preparador de delanteros. Muchos se imaginan al Falcao del 2011 o 2013 pero ese Falcao ya no existe. Hoy es un jugador cansado, de cristal, que tal vez sea un gran figura publicitaria pero que deportivamente ya no aporta nada.
Irónicamente en su paso por Millonarios Falcao vio como quedaban campeones Nacional y Santa Fe y este año volvió para un supuesto último baile pero en menos de lo que se pensaba se volvió a lesionar y la verdad eso no sorprende a nadie.
Si Lorenzo lo lleva al Mundial expone al mismo jugador al escarnio público en el caso de que las cosas no salgan bien.
El tiempo del Tigre ya pasó, en la vida hay que retirarse con dignidad.
